Cómo usar una tarjeta en el extranjero

Cómo usar una tarjeta en el extranjero

Hace años, lo normal a la hora de viajar al extranjero era pasar por nuestro banco y pedir que nos cambiaran moneda por la del país en la que fuéramos a viajar, pagando la comisión correspondiente por ello.

Hoy en día esta práctica ha disminuido, por un lado compartimos moneda con muchos países de nuestro entorno, pero principalmente por el uso de la tarjeta como forma de pago. ‘Los últimos datos del primer trimestre de 2010 reflejan que aunque, algo menos que su máximo histórico de 2008, en total hay 29,5 millones de tarjetas de débito y 43,5 millones de tarjetas de crédito en España, en el caso de las de crédito tres veces más de las que estaban emitidas en el año 2000.

¿Cuál es la mejor tarjeta para utilizar fuera de España? Cada tarjeta tiene sus ventajas, inconvenientes y riesgos en caso de robo, pérdida o fraude, pero siempre no hay que olvidar la gran diferencia entre ambas, mientras en la de crédito el cargo en nuestra cuenta es diferido en el tiempo y con un límite establecido, en la débito se carga directamente contra el dinero que tengamos en la cuenta.

Crédito para compras – Débito para cajeros

Un punto importante antes de viajar es saber el coste de usar las tarjetas, para compras no existe ningún gasto pero si existe cuando realizamos disposiciones en un cajero. En primer lugar existen tarjetas de crédito que si nos permiten su uso como débito a la hora de disponer efectivo, pero no es lo normal, por lo que si sacamos dinero en el extranjero al 4% de media que nos cobran por usar la tarjeta fuera de España habría que añadir una comisión adicional por disponer de efectivo a crédito que ronda otro 3%. Por ello si necesitamos de efectivo, lo más recomendables usar la tarjeta de débito, mientras que para compras lo es la tarjeta de crédito, ya que pagaremos por el cambio de divisa en ese momento sin tener que abonar ninguna comisión.

Pero siempre guardando cierta cautela, como es usarla en establecimientos de confianza, tener si es posible una tarjeta con chip que nos permita confirmar el importe de compra usando el PIN y no perder nunca la tarjeta de vista para evitar que sea escaneada.

Límite por fraude

Aun teniendo todas las precauciones, el fraude con tarjetas en el extranjero es cada día más común. La legislación española no tiene ninguna norma sobre la responsabilidad del usuario de tarjetas de crédito, por lo que hay que ver cual es el límite que figure en el contrato.

Sin embargo, hay otro punto de referencia. El Código de buena conducta del sector bancario europeo, relativo a los sistemas de pago mediante tarjeta, que realiza una serie de recomendaciones sobre la responsabilidad de los titulares. Las asociaciones de entidades españolas (Servired, 4b, Red 6000) se han adherido a este código y la mayoría de ellas ya han incluido sus criterios en los contratos con sus clientes.

El código establece básicamente dos puntos, en primer lugar el titular no asumirá ninguna responsabilidad por los pagos fraudulentos que se produzcan con la tarjeta después del aviso a la entidad de su pérdida o robo, salvo que el titular haya incurrido en fraude o negligencia grave y por otro lado que asumirá un máximo de 150 euros por los pagos fraudulentos que se produzcan con la tarjeta antes de comunicar la pérdida o robo. Este límite será válido salvo que se haya actuado de forma fraudulenta, a sabiendas o con negligencia grave.

El código no indica un plazo concreto para que el titular avise de la pérdida o robo de la tarjeta, aunque sí recomienda que se haga nada más percatarse de ello.

Recargar saldo en la tarjeta

Como medida de precaución adicional, hay entidades que permiten ir aumentando el crédito de la tarjeta realizando “recargas” contra nuestra cuenta bancaria. Esto nos permite tener un límite bajo en la tarjeta, evitando mayores riesgos, realizándose sencillamente desde el servicio de banca por Internet. Igualmente hay tarjetas que son exclusivamente prepago.

También tener un servicio de avisos por uso de tarjeta nos será de gran ayuda, por si están realizando cualquier operación en otra esquina del mundo.

Guardando todas las precauciones, conociendo nuestros gastos, límites y responsabilidades, no olvidéis la tarjeta en el equipaje, y llevar siempre algo de suelto, dependiendo del país os compensará pagar en efectivo, poder coger transporte público y regatear si se puede con la excusa de ‘pues es que sólo llevo 20, así que 20 o nada’ 😉 ¡Buenas vacaciones!

Gracias a Antonio Gallardo en Levante-EMV.