El ‘Tim Robbins’ del robo

El ‘Tim Robbins’ del robo

AVISO: Quien no haya visto ‘Cadena Perpetua’ que abandone este post ahora o calle para siempre, (más que nada porque si seguís os estropeamos el final).

Alimentados, una vez más, por las películas, series de dibujos y la literatura, la imagen de hacer un agujero cavando con una cuchara para escapar de la cárcel, nos parece de lo más habitual. Si tienes suerte tardas un par de noches, porque los cimientos son blanditos, o unos 15 años… De eso saben mucho Tim Robbins y Edmundo Dantés.

Lo que no esperábamos es que este instinto excavador se desarrollase ANTES y no DESPUÉS o DURANTE la cárcel. Lo que no deja de ser curioso porque nos lleva a la siguiente pregunta… ¿Qué haces con los ladrones que encierras y que saben excavar como profesionales? Para Magneto no sería útil, pero para los «butronistas» recomendamos cárceles de metal por todas partes. Sí, butronistas, de butrón…

Butrón, dícese del sistema de robo mediante un agujero que se hace en techos o paredes.

Es decir: un agujero que se hace en una pared, a base de pico y maza, para acceder a una empresa, a una sucursal bancaria o a una oficina donde los ladrones sospechan que hay una caja fuerte con mucho dinero.


En la última década se ha señalado a bandas albano-kosovares, ex mercenarios de la extinta Yugoslavia, como ejecutores de este sistema que es lento pero seguro y que necesita una amplia infraestructura: medios, aparatos y personas.

Han sufrido estos robos bancos, oficinas, polígonos industriales desvalijados en una sola noche, bares de barrio, y un largo etcétera de locales invadidos por «topos» con malas intenciones, y acceden desde cualquier lugar, por el tejado, por el baño, a través del suelo, del portal de la casa de al lado… Con buena maquinaria y conocimiento del lugar para robar, no parecen encontrar muchos obstáculos.

Aquí podéis leer uno de los robos con butrón más limpio que hemos encontrado, en el Diario Vasco

La última reflexión del post es: ¿Quién alimenta a quién? ¿la ficción a la realidad o la realidad a la ficción? 🙂