El vandalismo tiene precio

El vandalismo tiene precio

El vandalismo o gamberrismo designa la hostilidad hacia las artes, la literatura o las propiedades ajenas, llegando al deterioro o destrucción voluntaria de monumentos, un comportamiento que se dice propio de los vándalos en sus ataques contra el Imperio romano. Este término fue probablemente utilizado por primera vez el 10 de enero de 1794 durante la Revolución francesa por Henri Grégoire, obispo constitucional de Blois, en un informe dirigido a la Convención, donde utilizó esta palabra para describir ciertos aspectos del comportamiento del ejército republicano.

Desde otro punto de vista también se denomina vandalismo al acto ilegal que, a pesar de serlo, contiene en sí una motivación que apunta al bienestar general de la sociedad o simplemente tiene un efecto simpático sobre ella. Se entiende que esta clase de vandalismo tiene por objeto la propiedad, ya sea pública o privada, y no el propietario, salvo contados casos.

Un caso típico es el grafiti sobre las paredes de un vecino: el vecino es víctima del acto vandálico. Hay quienes piensan que el graffiti no puede ser considerado una forma de arte, dado que no se sujeta a unas normas ni reglas de expresión. Hay otros que opinan que el arte es como la necesidad de volcar contenidos (expresarlos) en áreas públicas o privadas, sin mirar por el lugar donde se hace. La diatriba es un caso particular de una disputa filosófica mucho más amplia, respecto del patrimonio público y privado y, al mismo tiempo, sobre la libertad de expresión, la marginalidad, etc.

Para comprender bien las consecuencias de los actos vándalicos os traemos un ejemplo del Ayuntamiento de Algecieras, donde a través de determinados objetos urbanos y un gasto global de las arcas públicas, queremos que podáis ver el grado de afectación que supone el vandalismo para la economía de una ciudad:

Un tobogán juvenil cuesta 2.435 euros, el asiento de un columpio 121 euros y un balancín con figura de animal 703 euros. Sin duda alguna estos son algunos ejemplos del precio que Parques y Jardines tiene marcado para cada uno de los actos vandálicos que sufren las zonas verdes de la ciudad en sus espacios cerrados.

La inversión realizada por el Ayuntamiento de Algeciras en reposición y reparación de los medios municipales afectados por las incidencias causadas por vandalismo durante 2010 en parques cerrados, jardines, zonas verdes, parques infantiles y de mayores ascendió a 150.928,49 euros.

Gracias a Wikipedia y Europasur.