En Sevilla vuelve el tirón

En Sevilla vuelve el tirón

El modus operandi es el tradicional pero los delincuentes usan ahora el carril bici para huir con los bolsos tras asaltar a la víctima.

La crisis económica ha rescatado alguna de las modalidades delictivas que llevaban años erradicadas, delitos más propios de los años ochenta que de principios del siglo XXI. Uno de ellos es el tirón. En los últimos meses la Policía Nacional ha detectado un repunte del tirón clásico, aquel en que uno o dos jóvenes a bordo de un ciclomotor arrancan el bolso de las manos de cualquier mujer que pasea por la calle y se dan a la fuga a toda velocidad.

El modus operandi es siempre es el mismo. Para la Policía es un delito bastante difícil de combatir. Los tironeros suelen utilizar cascos integrales que impiden a la víctima y a los testigos identificarlos luego. A veces los tironeros utilizan motos robadas para que tampoco puedan ser identificados por el vehículo. En ocasiones los delitos se cometen a plena luz del día, tanto por la mañana como por la tarde. Por eso, en muchos casos, es necesario que actúen en varias ocasiones hasta que puedan ser detenidos con todas las garantías.

Los expertos policiales aseguran que este repunte de los tirones obedece a varios factores. El primero es la crisis económica. El tirón es un delito que permite al delincuente obtener dinero rápido y que en la mayoría de las ocasiones supone menos riesgo de ser detenido que un atraco o un robo en el interior de una vivienda. A ello se le une el hecho de que en Sevilla hayan salido de la cárcel un par de bandas de jóvenes especializadas en los tirones tras una temporada en prisión.

El tercer factor que explica el incremento de un delito que ya parecía erradicado es la propia desmotivación que están sufriendo las Fuerzas de Seguridad tras el recorte salarial impuesto por el Gobierno para todos los funcionarios. La Policía Nacional ha pasado a trabajar a reglamento, es decir, sin realizar identificaciones ni controles por propia iniciativa, y esto también repercute en la seguridad ciudadana porque la presencia policial se nota menos en las calles.

En 2010 los robos en interior de vehículos y los atracos en establecimientos comerciales se han estancado, al igual que la delincuencia general. Salvo casos puntuales, como el del tirón, los delitos y faltas han vuelto a bajar en Sevilla, en esta ocasión un 4% en el primer semestre del año en relación con el mismo periodo de 2009, según el último comunicado de la Delegación del Gobierno.

Gracias a Diario de Sevilla