La vivienda inteligente

La vivienda inteligente

Matelec, el Salón Internacional de Material Eléctrico y Electrónico, que se celebra en la Feria de Madrid, del 26 al 29 de octubre de 2010, acoge nuevamente el espacio temático e-Doceo.

Un área divulgativa y claramente orientada a demostrar las bondades de la automatización del hogar para ahorrar energía y ser más eficiente con la que consumimos. En este sentido, la Asociación Española de Domótica, CEDOM, presentó el Código de Practicas del Proyecto SmartHouse.

La Guía, que ha contado con el apoyo de la Asociación Española de Normalización y Certificación, AENOR, y la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Eléctricas y Telecomunicaciones de España, FENIE, y que engloba todos los sistemas y equipos para alcanzar la integración en el hogar, se convertirá en referente para todo el mercado.

SmartHouse es un proyecto a escala europea, elaborado por el Comité Europeo de Normalización Electrotécnica, CENELEC, y con la colaboración de expertos, empresas, asociaciones, etc., procedentes de 28 países del Viejo Continente. Un vademécum con más de 250 normas técnicas a escala mundial, y otras especificaciones que facilitan la acometida de proyectos domóticos, y la interoperabilidad entre aplicaciones y servicios. Este proyecto tendrá un especial protagonismo dentro del área e-Doceo del Salón Internacional de Material Eléctrico y Electrónico, Matelec, que se celebra en la Feria de Madrid, del 26 al 29 de octubre de 2010.

Con la traducción realizada del Código SmartHouse al español, se pone a disposición de los instaladores, integradores, decoradores, interioristas, arquitectos, etc. un referente de primer orden para diseñar, instalar y mantener una vivienda inteligente. Una medida integradora de todos los intereses del mercado, que beneficia al cliente final. Y es que todos los intentos anteriores por convencer al consumidor de las ventajas de domotizar su hogar han sido confusos. Por un lado, por que se ha tratado de una tecnología costosa y difícil de entender –en sus primeras versiones-, y por otra, por que el instalador vendía un producto, pero se desentendía del mantenimiento.

Desde ahora, una vivienda inteligente es un “organismo vivo”, entendido como una instalación que puede adaptarse a nuevas necesidades, y es capaz de interactuar con todos los elementos de un hogar para maximizar el ahorro y la eficiencia energética, la accesibilidad, la seguridad, el confort, etc.

Los seres humanos evolucionamos en nuestra vida pasando por diversas etapas. Si se analiza desde una casa, podríamos hablar de familias monoparentales que en su devenir tienen hijos. Estos mismos al madurar se emanciparán y volverán a dejar la unidad familiar con menos miembros. Visto desde la perspectiva de la Vivienda Inteligente, el hogar se podrá adaptar a cada necesidad vital.

Favorecer el acceso al usuario doméstico

Entre otros objetivos del Proyecto SmartHouse, se pretende identificar todas las tecnologías y técnicas aplicadas al hogar, así como los agentes implicados para desarrollar dichas instalaciones. El fin es favorecer el conocimiento y el desarrollo de sistemas domóticos por las ventajas que ofrece al cliente final: seguridad y control, comunicaciones, entretenimiento, confort, asistencia sanitaria, sostenibilidad, integración ambiental, eficiencia energética o accesibilidad. Y todo interactuando con la casa ya sea dentro o fuera del inmueble.

El consumidor, al instalar un sistema domótico puede gestionar eficientemente la iluminación, la climatización, el agua caliente sanitaria, disfrutando de las tarifas horarias de menor coste. Pero además, la vivienda inteligente va más allá, informando en todo momento al cliente de posibles averías del gas o el agua, alarmas de seguridad, e interactuar con los distintos electrodomésticos de una vivienda. Por ejemplo, nuestro frigorífico puede hacernos el pedido on-line de los alimentos que se acaben, o gozar de la teleasistencia para nuestros mayores. Incluso, podemos abrir puertas a las personas que autoricemos y estén reconocidas por el sistema domótico.

En consonancia con las políticas de Eficiencia Energética

El Proyecto SmartHouse, que cobrará protagonismo dentro del área e-Doceo de Matelec de la mano de FENIE y CEDOM, hace un especial énfasis en el desarrollo de normas para atender a las personas mayores y a los discapacitados. No sólo eso, aboga por un diseño universal y el desarrollo de sistemas ergonómicos con una interfaz hombre-máquina cada vez más intuitiva. Sin duda, una ventaja añadida para agilizar la instalación de la Domótica en nuestros hogares.

Con miras al futuro, el sector de la Domótica aboga por el SmartMeetering. Un concepto que normalizará los contadores de electricidad inteligentes, interconectado con el sistema domótico de nuestro hogar, y permitiendo al consumidor gestionar su consumo energético, negociando con la compañía eléctrica un mejor control de sus cargas.