Los robos en casas se disparan en la región, que ya contabiliza 252 en el primer trimestre

Los robos en casas se disparan en la región, que ya contabiliza 252 en el primer trimestre

Cantabria ha sido la segunda comunidad en la que más ha aumentado la criminalidad entre enero y marzo (7,6%), sólo por detrás de Ceuta

Robos en las urbanizaciones de Valdenoja y Mortera, en los chalés de Camargo y Polanco, las tiendas de Entrambasaguas, los bares de Limpias, comercios de Ampuero, y en Navajeda, Liébana, Cabezón de la Sal, comarca de Buelna, Reinosa, y atracos a mano armada en bancos de Cicero, Puente Arce, Vargas, Bezana… Desde hace unos meses las noticias de delitos contra el patrimonio y robos con fuerza han venido aparejadas a un aumento en la venta de alarmas en Cantabria, que dos de las principales empresas del sector, Prosegur y Securitas Direct, calculan en alrededor de un 40% en el primer trimestre del año. Y no es por un miedo infundado. En este periodo los robos con fuerza en domicilios han registrado un aumento en Cantabria del 100%, según el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior. Entre enero y marzo se ha registrado un total de 252 robos en viviendas.

Esta subida se engloba dentro de un crecimiento del total de delitos y faltas de un 7,6% en Cantabria, el segundo aumento más alto del país sólo por detrás de Ceuta (20,6%), más llamativo si cabe si se tiene en cuenta que, a nivel nacional hubo un descenso medio del 1,9%.

Las primeras oleadas de robos se desatan a finales de octubre de 2011 en Mortera y Polanco -siete denuncias-, dos localidades con tranquilos barrios residenciales y poco tránsito de peatones. El ‘modus operandi’ es siempre el mismo: aprovechar las horas de trabajo para asaltar la vivienda en el menor tiempo posible. La vía de entrada habitual es una ventana con poca visibilidad desde la calle y el objetivo de los cacos, que trabajan en equipo, son dinero y joyas.

El siguiente punto caliente, en los primeros días de noviembre, son Entrambasaguas y Reocín, con cinco denuncias por robo en cada municipio. Cabezón de la Sal se convierte en objetivo de los cacos a principios de diciembre, aunque en este caso el objetivo son locales comerciales, y los asaltos se producen de noche. Pocos días después, la Policía detiene en Potes y Colindres a cinco personas como presuntos autores de una veintena de robos. Y una segunda operación termina con la detención del presunto autor de seis hurtos en el Valle de Buelna. Pocos días antes de Navidad, también caen los presuntos autores de seis robos en Noja y Castro Urdiales. Las oleadas se convierten en una marea que inunda toda Cantabria.

El nuevo año arranca tranquilo y los primeros robos no llegan hasta finales de enero. Pero el ataque es feroz. En sólo 24 horas se registran cuatro robos en chalés de Nestares (Reinosa). Los ladrones saben que la vigilancia crece en las zonas residenciales y empieza el asalto a los pisos. El barrio santanderino de Valdenoja es el escenario de siete robos en viviendas en altura.

La Guardia Civil detiene en marzo a los presuntos autores de 15 robos en chalés de distintas de las localidades citadas anteriormente. Entre ellas Polanco, donde una de las víctimas explica las cosas que han cambiado en su día a día tras el robo: «Ahora estamos más atentos. Es lógico. Bajamos las persianas siempre que salimos de casa y, aunque no hemos contratado un servicio de seguridad, hemos puesto unas placas de una empresa de alarmas». En su caso, los ladrones no sólo se llevaron dinero y joyas. Encontraron la llave de repuesto de su coche y se lo llevaron. «Al final apareció a un kilómetro de casa. Ya le expliqué a la Policía que estaba sin gasolina. Supongo que cuando los ladrones se dieron cuenta lo abandonaron en otra urbanización». Con las joyas no hubo tanta suerte. Los cacos las habían vendido antes de la detención. La víctima dice que en el vecindario hay más alarmas. «Nuestro vecino ha puesto una que pita cada vez que entra y sale. Supongo que al que tenga mucho dinero en casa o cosas de valor se le habrán puesto un poco más las orejas de punta».

Un 40% más de alarmas

Prosegur ha registrado un aumento de llamadas en Cantabria de hasta un 125% solicitando información sobre sistemas de seguridad, según el delegado provincial de la firma en Cantabria, Andrés Obregón.

Desde Securitas Direct consideran que «en tiempos de crisis aumenta la sensación de inseguridad», lo que ha redundado en un aumento del volumen de negocio en este tipo de empresas. En lo que va de año, Securitas Direct ha instalado un 42% más de alarmas en Cantabria. El aumento de Prosegur alcanzó el 37%, en nuevos contratos de conexión a su central receptora de alarmas en residencias y pequeñas empresas de Cantabria. También se incrementó un 45% la demanda de instalación de videovigilancia, a través de cámaras IP y circuitos cerrados de televisión.

Noticia gracias a Diario Montañés.